El mayor problema de la resistencia a la insulina es que se trata de un cuadro que muchas veces pasa desapercibido, ya que carece de manifestaciones específicas y no suele presentar problemas de salud asociados.4
Hoy en día se sabe que la resistencia a la insulina es muy frecuente en personas que tienen sobrepeso u obesidad, en especial en aquellas que tienen mucha grasa en el abdomen. Las personas que tienen un exceso de grasa en el abdomen y alrededor de los órganos, también llamada grasa visceral, producen una mayor cantidad de sustancias que contribuyen a la inflamación crónica del cuerpo y reducen la capacidad de acción de la insulina.2-4
El sedentarismo y la mala alimentación son otras causas reconocidas que favorecen la resistencia a la insulina.2-4 Esto explica porqué la resistencia a la insulina es una condición altamente prevalente que afecta alrededor de 1 de cada 3 personas adultas.4
Si bien la resistencia a la insulina no tiene síntomas específicos, se sabe que su presencia se asocia con el síndrome de ovario poliquístico –del cual encontrarás información en esta web–, al punto tal que 3 de cada 4 mujeres que padecen este cuadro tienen resistencia a la acción de la insulina.
Esta fuerte asociación se explica por el hecho de que el aumento de la cantidad de insulina en sangre favorece la mayor producción de hormonas sexuales masculinas en los ovarios, provocando las manifestaciones típicas, como las irregularidades menstruales, el mayor crecimiento del vello y el acné.2-4 Algunas personas con resistencia a la insulina pueden tener la piel oscurecida en la axila o en la parte posterior y a los lados del cuello, una condición conocida como acantosis nigricans.2-4
Además, es importante que sepas si tienes resistencia a la insulina ya que este cuadro predispone a la aparición de determinadas enfermedades, como problemas en los lípidos de la sangre, aumento de la presión arterial, diabetes e hígado graso.2-4